El equipo - Campus Javi Martínez

El equipo

El equipo

Todos, absolutamente todos, tenemos un equipo. Algunos serán del Real Madrid, otros del F.C. Barcelona, otros del Bayern de Münich. Otros serán y formarán parte de su equipo de amigos con los que juegan los fines de semana. Otros, los mayores, tienen su equipo de trabajo.

En todos debe regir la misma dinámica, tanto en los de fútbol como en los profesionales, el grupo siempre por encima de uno mismo. Tan sólo cambian las camisetas. En los de deporte; de manga corta; en el de los nuestros padres, de chaqueta y corbata. El fútbol como deporte colectivo que es, goza de unas ventajas con respecto a los deportes individuales inherentes a la propia práctica del mismo: aprender a sacrificarse por el conjunto, el valor del colectivo, la preocupación por el compañero… Además, se potencian virtudes que deben ser enraizadas en cada persona como la humildad, la generosidad o la asertividad que no pueden darse en otros deportes.

Un hijo jugando en un equipo de fútbol es un niño formándose deportiva y humanamente durante dos, tres o más horas a la semana. Son muchas horas para que les hagamos el caso que merecen. Si además ocurre que en ese vestuario, el niño conoce a uno o dos chicos con los que se lleva bien, puede que sean amigos. Una palabra que tras ‘familia’ es la más importante en la vida de una persona.

Por eso, todos los niños deben tener un equipo. De ser y de jugar. Un lugar donde mamá y papá no tengan jurisdicción y sin embargo ellos sigan formándose. Porque de eso se trata al final, de aprender a volar solos.